POR JOSE ANTONIO MATOS
En recorrido por la vuelta del lago
Enriquillo, el pasado viernes 1-2-2013, para grata y a desagradable
sorpresa a la vez, encontramos el inicio de un atajo carreteril más, en
el circuito vial, en esta ocasión, entre las tierras amarillas que han
sido seleccionadas para labores agrícolas y la población de Boca de
Cachón, con una extensión, que estimamos en cerca de 4 kilómetros.
Lo vimos con agrado, porque una vez más,
el incipiente gobierno de Danilo Medina y su enérgico ministro de
obras públicas, dan muestras de sensibilidad social y de su interés de
dar respuestas a las calamidades que acogotan a una población merecedora
de la declaratoria de desastre. Lo podemos puntualizar con la
respuesta que le han dado al punto del monumento el Cantón, por la
comunidad de Las Baitoas, las reparaciones del bypass hecha a el tramo
de carretera Boca de Cachón-Jimaní, sepultada bajo aguas hace tres años,
hechos predichos por nosotros y nuestras mediciones con anterioridad,
al pasado gobierno, el cual hizo caso cero a cada demanda.
Con desagrado decimos, porque el
gobierno se ha dejado interrumpir por eminentes técnicos del área
medioambiental y científica, en las personas físicas de Osiris de León y
Eleuterio, entre otras contadas figuras nacionales, equivocados
medularmente en cuanto a las causas de una crecida inmisericorde del
lago Enriquillo, cuantificada y medida por nosotros, en 21 metros
verticales, en lo que va de siglo. A estos técnicos, en ocasiones les
hemos oído cuestionar solapadamente la necesaria construcción de la
presa de monte Grande, panacea de la esperanza de esta región y el país,
que vendría a regular las grandes avenidas del Yaque del Sur, a la
cual, el gobierno actual solo necesita ponerle ingeniería y recurso,
para casarse con la gloria, lógicamente después de rehabilitarle el
sistema de derivación a la Bahía de Neiba de las aguas del Yaque que
siguen creciendo el Enriquillo.
Con desagrado, expresamos, porque
sabemos que si se estuvieran derivando las aguas del Yaque que nos
llenan el Lago, los recursos cuantiosos en los desvíos, se pudieran
estar consumiendo en la gente y su actividad fundamental, la
agropecuaria, en obras de Infra estructura hidráulica que lleve aguas
del entorno del lago, a las partes medias de las montañas que lo
circundan, contribuyendo además a la reducción de los niveles del
agigantado lago, que tan pronto vean reducidos los caudales que llegan
del Yaque, podrían bajar hasta tres metros verticales por año, en
condiciones climatológicas como las que hemos vivido en el reciente
pasado.
Desastre nacional es la declaratoria
pertinente para estos momentos, la patria pierde paso a paso una parte
de ella, son más de 300 mil tareas de tierras en uso, las que se han
perdido y por perder, es todo un mundo ecológico que vemos perecer,
desviemos ya las aguas de más que le llegan a este recurso natural, que
lo va dejando de ser, aplíquelo ya, señor presidente, que usted y los
que le incumbe en su gobierno lo entendieron ya…

